"I believe in the things that I´m afraid to say, ´cause I´ve been where you are before and I´ve felt the pain of losing who you are"

martes, 8 de julio de 2014

Una verdad ahogada




Entre llantos y sollozos rogaba por alguien. Deseaba a alguien que se mantuviera a mi lado sin importar que. Fabriqué mi propia versión de un cuento de hadas, mantuve cautivo mi deseo,  rogando que un día se hiciera realidad. Pero el tiempo ha pasado y aún, hoy, sigo aquí ocultando lo que en verdad deseo decir.  Borro y rescribo cada palabra que pasa por mi mente, y después se ahoga entre tanta histeria.
El reloj no deja de avanzar  y el sonido de notas que cambian de tono, una y otra vez, no hacen más que aumentar mi locura. La cordura abandona cada parte de mi ser y, deja  detrás de sí un rastro tormentoso que me recuerda lo que nunca podrá ser. Lo sé, estoy escribiendo cosas sin sentido ni razón, estoy pérdida mirando a la nada, esperando a que algo se materialice y ni siquiera sé que espero, sólo estoy deseosa de saberlo y siento que cada vez se acerca  y se aleja.
Es una tortura total, es demasiado para mí. No puedo seguir así, no tengo amigos para hablar, no tengo con que distraerme. Sólo me queda esta insistente tortura de hacerme saber que lo tengo y se va. De que, muy probablemente, jamás lo alcanzaré y si llego a alcanzarlo jamás podré poseerlo. Deseo gritarlo y acabar con esto de una vez, mandar todo al infierno o perder esta inquietud e ir por el. Ir por todo, tan lejos como sea posible y necesario. Dar cada parte de mi destrozada alma y entregar todo lo que queda de mi marchito corazón.
Y sigo aquí, tomándome hasta el último sorbo de un agua que se agita sin razón ¿o será  acaso que veo proyectada mi alma? Quizás más que mi alma, mi mente está enroscada en un torbellino de pensamientos que no hacen sino matarme lentamente, que no me dejan dormir ni pensar, que hacen que cada latido de mi corazón se más rápido que el anterior, que lancé palabras sin saber su significado sin darme cuenta, si quiera, de si tienen alguna lógica. Y también, al mismo tiempo, decirme que todo está como debería estar, sin más ni menos, que tengo todo lo que merezco, por moverme entre una saña de verdades ahogadas, que ahora están ahogándome, haciéndome pagar por haberlas callado durante tanto tiempo. Que tengo exactamente lo que cultive, que estoy perdiendo todo lo que oculte, que las partes que eran buenas y auténticas se cansaron de ser mostradas como falsas y malas. Que  todo esto no es más que le precio que debo pagar ¿por qué? Ni siquiera yo lo sé, pero sé que es lo que debo pagar.  Debo pagar este nerviosismo que me altera a cada minuto, debo pagar con este dolor que no deja a mi cráneo en paz, debo pagar con el insomnio de mis sueños, y aun peor con el silencio que no quiero romper y aun así esta como una tortura que no para de repetirme una y otra vez, que debo estar aquí, en silencio, escuchando todos mis pensamientos. 

Nänci, Ángel de la Luna

No hay comentarios:

Publicar un comentario