"I believe in the things that I´m afraid to say, ´cause I´ve been where you are before and I´ve felt the pain of losing who you are"

lunes, 27 de octubre de 2014

Quisiera

¿Cuándo perdí las ganas de vivir?
No lo sé. Ahora lo único que sé es que me estoy hundiendo, de una forma distinta a las anteriores, de una forma peor, tan extraña que me asusta. Me asusta porque algo dentro de mí me dice que al hundirme no podré salir, esta vez no habrá un camino de salida, esta vez no habrá manera de superarlo, esta vez sería definitivamente.
Quisiera poder regresar a la época en la que las cosas me apasionaban, cuando mirar a una persona me hiciera sentir algo, de igual manera al dejar de verla un sentimiento apareciera. Quisiera poder volver al tiempo cuando las cosas que hacía tuvieran un sentimiento especial. Me asusta y me da miedo ser tan insensible,  me asusta la facilidad tan cruda con la que puedo despedirme de una persona cercana y no sentir absolutamente nada. Y me aterra lo indiferente que soy.
Estoy consciente de que no puedo seguir así, pero ¿qué puedo hacer? ¿cómo encontrar de nuevo una motivación para vivir? Quisiera sentir dolor al despedirme, quisiera sentir amor y felicidad pero no es así, no puedo obligarme a sentir algo por más que trate. No puedo fingir que me importa todo, dicen que sí dices muchas veces una mentira, esta se convierte en realidad, pues espero que sea cierto porque así podría no ser tan indiferente. Quisiera entregar todo de mí otra vez, dar el cien en todo, gozar de la vida, volver a ser como antes.
Quisiera poder confiar de nuevo, quisiera leer un libro y sentir cada sentimiento expresado, quisiera llorar al decir adiós, quisiera sentir la pasión que me embriagaba el alma al pensar en lo qu eme gusta hacer. Quisiera....
Quisiera tener algo a lo que aferrarme.
Quisiera no tener la facilidad de deshacerme de los objetos valiosos, de todos aquellos regalos otorgados por alguien especial. Quisiera poder detenerme un minuto antes de lanzarlos, y cerrar los ojos y sentir de nuevo el recuerdo que estoy a punto de olvidar.
Quisiera no ser tan insensible.
¿cuándo perdí las ganas de vivir? ¿cuándo deje de disfrutar todo? ¿cuándo?
Quizás desde que me perdí, y quisiera volver a encontrarme. 
Quisiera volver a sentir, quisiera tener a alguien, quisiera tenerme a mí. 
¿Cuándo perdí las ganas de vivir? ¿cuándo?
Quisiera fundirme con el viento y bailar alrededor de todo cuanto cause felicidad a los demás, para así poder ser feliz. Quisiera ser libre de nuevo, quisiera encontrar lo perdido, quisiera tener un motivo de vivir.
¿cuándo perdí las ganas de vivir? Estoy consciente de que no puedo seguir así, pero ¿qué puedo hacer? ¿cómo encontrar de nuevo una motivación para vivir? ¿cómo...?
¿cuándo perdí las ganas de vivir? ¿CUÁNDO....?


Las quiero de vuelta...


Nanci. ángel de la Luna

sábado, 18 de octubre de 2014

Pierdo la cordura

Hoy podría tocar las notas más tristes, Podría desgarrar los gritos más penetrantes y podría hundirme.
Hoy es un día burbuja, un día en el que puedo ver al mundo sin involucrarme. Es uno de esos días en los que deambuló por las calles con la vista nublada, y con los pensamientos enredados. Es un momento en el que la realidad me golpea. Es de esos instantes en los que la oscuridad me llama y la soledad se hace presente. Pasé mucho tiempo lejos de ellas, tan lejos que olvide como protegerme. No, no me resisto a ellas, pues no soy lo suficientemente fuerte para ganar, pero si podía evitar tanto dolor. Ahora no, ahora soy vulnerable, siento el abrazo de la soledad y siento una punzada de dolor, que se  clava en toda mi alma y recorre todos los sitios más inhóspitos de mi ser.
No puedo ver con claridad, y no es porque mis ojos estén dañados, simplemente están empapados de lágrimas que no pueden salir, con lágrimas que se suicidan en la garganta y me impiden hablar. Mi mente está tan confundida que me provoca dolor, y lanza un relámpago de emociones que me altera.
Pierdo la cordura, pierdo la poca razón que me queda.
 Recibo un golpe tras otro.
Un golpe de la realidad,  un golpe que me hace caer de mi vuelo, que hace que caiga en caída libre, acelerando cada vez más, yendo cada vez más profundo, un golpe claro, conciso, preciso. Un golpe que me pone en mi sitio, un golpe tan crudo que me hiela la sangre, me paraliza los músculos y agita mi respiración.
Pierdo la cordura, pierdo la poca razón que me queda.
Echo un vistazo al espejo y me asusta lo que veo. Veo a la chica de hace años, la que asustada y triste trataba de salir de su oscuro pozo. Veo  a la niña pequeña que ve las crueldades del mundo, que está perdiendo la fe y la confianza. que día a día se desanima más,
La veo y me asusta, Me asusta saber que soy yo,
Hoy vi una gota derramarse, estallar delante de mí.  Y me asusto, me asusto verme reflejada en esa gota. Me vi cayendo y cayendo, hasta llegar a un punto en el que ya no hay descenso, un punto en dónde lo único que queda es estrellarse y estallar. Derrumbarse en miles de pedazos, en tan pequeños fragmentos que será imposible reparar...
Pierdo la cordura, pierdo la poca razón que me queda.
Huelo el silencio, lloro la ausencia. Me aferro a algo, pero cada vez se desvanece más y más, cada vez ese halo de luz se pierde, y yo me quedo vacía y sola. 
Desearía no sentirme sola, desearía no sentirme tan miserablemente sola.
Pierdo la cordura, pierdo la poca razón que me queda.
Recibo otro golpe, otra lágrima se suicida y más notas tristes salen de mí. Quizá, si me uno a la oscuridad, quizás si estallo en miles de fragmentos, quizás así, tal vez tocando cada vez más triste, quizás, logré no sentirme tan sola...

Nanci, ángel de la Luna.