"I believe in the things that I´m afraid to say, ´cause I´ve been where you are before and I´ve felt the pain of losing who you are"

sábado, 18 de octubre de 2014

Pierdo la cordura

Hoy podría tocar las notas más tristes, Podría desgarrar los gritos más penetrantes y podría hundirme.
Hoy es un día burbuja, un día en el que puedo ver al mundo sin involucrarme. Es uno de esos días en los que deambuló por las calles con la vista nublada, y con los pensamientos enredados. Es un momento en el que la realidad me golpea. Es de esos instantes en los que la oscuridad me llama y la soledad se hace presente. Pasé mucho tiempo lejos de ellas, tan lejos que olvide como protegerme. No, no me resisto a ellas, pues no soy lo suficientemente fuerte para ganar, pero si podía evitar tanto dolor. Ahora no, ahora soy vulnerable, siento el abrazo de la soledad y siento una punzada de dolor, que se  clava en toda mi alma y recorre todos los sitios más inhóspitos de mi ser.
No puedo ver con claridad, y no es porque mis ojos estén dañados, simplemente están empapados de lágrimas que no pueden salir, con lágrimas que se suicidan en la garganta y me impiden hablar. Mi mente está tan confundida que me provoca dolor, y lanza un relámpago de emociones que me altera.
Pierdo la cordura, pierdo la poca razón que me queda.
 Recibo un golpe tras otro.
Un golpe de la realidad,  un golpe que me hace caer de mi vuelo, que hace que caiga en caída libre, acelerando cada vez más, yendo cada vez más profundo, un golpe claro, conciso, preciso. Un golpe que me pone en mi sitio, un golpe tan crudo que me hiela la sangre, me paraliza los músculos y agita mi respiración.
Pierdo la cordura, pierdo la poca razón que me queda.
Echo un vistazo al espejo y me asusta lo que veo. Veo a la chica de hace años, la que asustada y triste trataba de salir de su oscuro pozo. Veo  a la niña pequeña que ve las crueldades del mundo, que está perdiendo la fe y la confianza. que día a día se desanima más,
La veo y me asusta, Me asusta saber que soy yo,
Hoy vi una gota derramarse, estallar delante de mí.  Y me asusto, me asusto verme reflejada en esa gota. Me vi cayendo y cayendo, hasta llegar a un punto en el que ya no hay descenso, un punto en dónde lo único que queda es estrellarse y estallar. Derrumbarse en miles de pedazos, en tan pequeños fragmentos que será imposible reparar...
Pierdo la cordura, pierdo la poca razón que me queda.
Huelo el silencio, lloro la ausencia. Me aferro a algo, pero cada vez se desvanece más y más, cada vez ese halo de luz se pierde, y yo me quedo vacía y sola. 
Desearía no sentirme sola, desearía no sentirme tan miserablemente sola.
Pierdo la cordura, pierdo la poca razón que me queda.
Recibo otro golpe, otra lágrima se suicida y más notas tristes salen de mí. Quizá, si me uno a la oscuridad, quizás si estallo en miles de fragmentos, quizás así, tal vez tocando cada vez más triste, quizás, logré no sentirme tan sola...

Nanci, ángel de la Luna.

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