Levanto la tasa de café que
tengo a mi lado derecho, y cuando doy el primer sorbo esta amargo y caliente,
exactamente como lo detestó. Sostengo la agarradera y mi mirada se pierde. Recuerdo
tus ojos y tu voz, el timbre exacto que tenía cuando pronunciabas mi nombre,
llega a mi memoria la suavidad de tu cabello y el calor de tu piel, que emanaba
tan natural como la lava de un volcán. Recuerdo la sensación de mi espalda
sobre el pasto verde y húmedo, cuando tu cuerpo estaba sobre el mío. Puedo sentir
la suavidad de tus labios y la fluidez de tus besos y entonces, vuelvo a sentir
la pasión y el cariño que me recorrían el cuerpo y el alma cada vez que me
besabas.
Un suspiro de aire helado me
trae a la realidad, dejo la tasa a un lado y absorbo el cigarrillo. Expulso el
humo que cruelmente danza frente a mí, y es así como tu recuerdo regresa. Veo tus
ojos color café, la bufanda roja que cubría tu cuello y ahí está de nuevo; el
deseo de volver a tocar tu piel, de volver a sentirla bajo mis manos y bajo mis
labios, de sentir tu cuerpo contra el mío y volver a dormir en tus brazos.
Mi corazón se detiene, y mi
respiración se agota, me envuelvo en un frenesí de enojo, ¡Te he perdido! O quizá
nunca te tuve y eso me enfurece, di tanto, te di todo lo que tenía, y todo lo
que fui, pero quizá no era el momento, quizá si eras tú, pero no era el tiempo
ni lugar adecuado, quizá fue prematuro.
Y ahora estoy aquí, bebiéndote
a sordos, deseando alcoholizar mis emociones, y tratando de borrarte de mi
memoria, trato y trato pero a cada paso que doy estoy pensándote, deseando correr a tus brazos y
refugiarme como siempre lo hacía, volver a tu pecho y respirar tu olor, mi
dulce droga.
Una noche más sin poder
dormir, mirándote desde lejos y dándome cuenta de que ya no eres para mí y que a
pesar de eso sigues siento parte de mi vida. Sólo deseo dormir entre tus brazos
una noche más. Volver a tocar tu piel y sentir esa extraña sensación en el
pecho que me recorría cada vez que me abrazabas, sólo una noche más quisiera
reemplazar la amargura del café y el olor del humo por la calidez de tus brazos
y la dulzura de tus besos.
Dame una noche más para
volver a perderme en ti y recuperar lo que siempre amé…
Nanci (Ángel de la luna, zombie lunar)