Y
aquí estoy, muriendome por dentro, tragandome las lágrimas, recordando
(lo poco que puedo), tratando de ver en que momento de mi vida todo se
vino abajo. Quizás nunca fui feliz, quizás sólo fue una ilusión, quizás
era lo que todos decian: "Debes ser feliz" . Aprendí, en algún momento
de mi vida, a serlo, aprendí que por más que quisiera nunca dejaría de
sentirme sola. Hubo un momento de mi
vida al que llamo: "El ojo del huracán" por qué efectivamente, asi fue.
Cuándo en medio de la tormenta, algo (o alguien) me saco de ahí, me
mostro lo maravilloso que es ver el sol enmedio de un inmenso cielo
azul, ver como las aves vuelan entre las nubes. Pero el ojo del huracán
no es para siempre, es muy pequeño y se acaba. El mío se terminó.
Después de haber visto tanta maravilla creía que podía vivir feliz yo
sola, en el huracan. Lo logré, y fallé. Un día una tormenta más grande
me llevo consigo y ahí quede, enmedio de la nada, sin luz, sin sol, sin
nubes, sin siquiera mi fiel amiga; la luna. Y en ese momento la soledad
se hizó mi mejor amiga y me susurró las siguientes palabras:
>>Dejarás de sentirte sola el día en que, alguien te escuche. No
te entenderá, ni tu misma lo haces, pero hará a un lado todo y te
escuchará. Tus palabras se meterán en esa persona y te dirá algo, quizás
no lo que necesites o lo que quieras escuchar, pero sabrás, entonces,
que te escucho. Dejarás de sentirte sola cuando, alguien te abraze sin
que se lo pidas. Cuando una sonrisa te haga sonreir. Dejarás de sentirte
sola cuando estes con alguien y tu mente no se vaya, cuando dejes de
pensar "este no es mi lugar". Cuando, por fin, encuentres a alguien que
con un abrazo te haga sentir que perteneces ahí. Que es ahí donde es tu
lugar, ahí perteneces. Entre sus brazos cerca de su corazón. Y en ese
momento yo te dejaré, te dejaré para que seas feliz.<<
Nanci
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