El pobre escritor vive en un
mundo de fantasía y sueños, creados por él, no es real y él lo sabe, no existe
y le duele, lo acepta y lo entiende por qué es lo único que lo hace feliz.
A veces lo demuestra otras
no, su mundo se corrompe entre la realidad y la fantasía y la apertura causa
dolor, no quiere salir, no quiere conocer, no se quiere conocer, porque sabe
que eso traería problemas, no los quiere, huye, tiene miedo y no lo acepta, no se acepta. No quiere más
que tranquilidad, no quiere lastimar, no se quiere lastimar, no se quiere
arriesgar, no lo puede soportar, no es más fuerte, cada día es más débil. Él lo
sabe y no lo acepta, no lo quiere reconocer, tiene miedo de la verdad, el sigue
en su mundo, en él es feliz, se siente tranquilo. A intentado salir y
siempre se corrompe, regresa mal, y se esconde cada día teme más. No quiere
estar solo, no quiere estar con alguien, no hay nadie, no hay algo, solo
soledad, es su amiga y así siempre estará.
No conoce más allá de su mirada, no mira, ya no lo hace, dejo de creer, dejo de desear, dejo de soñar. Recuerda a sus amigos, siempre están con él, él los conoce y los quiere, ellos no lo saben, nadie lo sabe es un secreto, es una ilusión, es la mente del escritor.
No conoce más allá de su mirada, no mira, ya no lo hace, dejo de creer, dejo de desear, dejo de soñar. Recuerda a sus amigos, siempre están con él, él los conoce y los quiere, ellos no lo saben, nadie lo sabe es un secreto, es una ilusión, es la mente del escritor.
Está mal, y lo sabe, está
consciente, está perdido, está herido está ilusionado, espera y busca, no sabe qué
pero lo hace.
Su mente divaga en una sola
pregunta ¿Que haré hoy? No quiere seguir el manual, no lo puede dejar. No puede
hacer nada, se siente inútil, se siente inferior, mejor calla, no puede protestar,
no hay por qué hacerlo.
Habla y llora, lastima y se
lastima, quiere que alguien lo guie, quiere que alguien sea su consejero, pero él
lo hace mal, no puede hacer algo bien, crea fantasías en su mente para sentirse
completo, pero el vacío no desaparece.
Su malestar se calma con el
amanecer, pero ya causo daño, ese daño no se quita con el amanecer, él lo sabe
y se siente culpable, algún día aprenderá, tal vez lo haga, eso quiere y desea
lograrlo, no quiere causar más dolor...
Nanci Reyes (Zömbiie Lunär)
Ángel de la Luna
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